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Temuco: fabrican prototipo de ventilador mecánico ante emergencia sanitaria

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Científicos de la Universidad de La Frontera (Ufro) trabajaron 14 días en un modelo fácil de replicar y que bordea los $400 mil. La institución espera la validación del insumo médico, mientras empresarios locales comprometen su apoyo en medio de la crisis por el Covid-19 que vive La Araucanía.

La Araucanía es la región que más muertes concentra por el coronavirus y Temuco es la comuna con más casos en el país. Con el único hospital de alta complejidad colapsado, la búsqueda de soluciones en la misma zona comienzan a aparecer. Investigadores de la Universidad de La Frontera (Ufro) fabricaron durante dos semanas un prototipo funcional de ventilador mecánico para poner a disposición de la comunidad médica que batalla contra la pandemia.

El respirador artificial se ha transformado en uno de los insumos más urgentes de conseguir a nivel mundial, por lo que investigadores del Centro de Física e Ingeniería en la Medicina (CEFIN) de la Ufro, comenzaron a trabajar en plena cuarentena total en la zona, por lo que frente a las restricciones de movilidad lograron llevar a cabo la tarea.

El ventilador mecánico hecho en Temuco se basó en un modelo español liberado por una entidad médica, el cual según Jorge Leiva, ingeniero mecánico y asistente de investigación de la Ufro, “es uno de los más avanzados y validados de los que realizan en Europa”. Luego agrega: “La comunidad española nos compartió la documentación para poder replicarlo, ver la información que les servía y así adaptarlo según las habilitaciones geográficas y el nivel tecnológico que tenemos en Chile respecto a los insumos necesarios para armar una herramienta médica como esa”.

El CEFIN cuenta con un grupo multidisciplinario de ingenieros, físicos, médicos, tecnólogos médicos y anestesistas que trabajan en hospitales de la región. Al estar en cuarentena total, los profesionales solicitaron permiso para ingresar a las instalaciones de la universidad, para cortar las piezas del futuro ventilador, mientras Leiva se llevó una impresora 3D a su casa para ir montando y probar una primera versión.

“Cada uno está trabajando desde casa y nos pusimos a desarrollar los dispositivos, para luego trasladarlos a una de las casas de uno de los ingenieros encargados del momento. Ha sido un proceso bastante facilitado, aprender de forma distinta, de forma colaborativa, trabajando a distancia”, relata el doctor Renato Hunter,  vicerrector de investigación y postgrado de la Ufro.

En este momento los investigadores cuentan con un prototipo de ventilador mecánico funcional, que en palabras de Hunter es que “lo que tú necesitas que el equipo haga, lo estás obteniendo, sin fijarte de las variables a controlar en otros aspectos y que el equipo debieran estar a futuro sí o sí”.

El pasado fin de semana el equipo se reunió con funcionarios de la Clínica Alemana de Temuco, como parte de las visitas técnicas que van a indicar variables y parámetros que manejan en respiradores convencionales, el tema de la presión, el volumen de aire o  la mezcla de oxígeno y aire necesario para un enfermo con covid-19. “Los pacientes, dependiendo de su estado, necesitarán mayor o menos ventilación, por lo que observarán los parámetros y así  cumplir con los parámetros” complementa Leiva.

El prototipo inicial de ventilador mecánico fue realizado con fondos de la universidad, alcanzando un costo cercano a los 400 mil pesos, lo que según sus encargados simboliza que será de bajo costo.

Pasos para la validación

El dispositivo local aún tiene camino por recorrer. El prototipo ya cuenta con pruebas mecánicas -señala Hunter- de movimiento y accionamiento. “Lo que nos falta ahora es ajustar unos temas de control del motor que acciona el dispositivo de ventilación y de control de este motor”, dcie. Según estimaciones del vicerrector, esperan que para hoy ya cuenten con un modelo funcional “bastante avanzado”.

Una de las variables que les falta manejar al equipo de investigadores es el sistema mecánico. Ingenieros en electrónica están trabajando en el sistema de control, para que empuje la cantidad de aire en el tiempo correcto. Sobre la validación del dispositivo por entidades oficiales, Renato Hunter explica que tienen previstas dos vías. Una es llevar el ventilador automático desde Temuco hasta la Universidad de Valparaíso (UVA), donde “un académico cuenta con los dispositivos que se utilizan para validar este tipo de respiradores artificiales. Estamos en contacto con él para hacer próximamente la validación del equipo en la V región”.

En caso de pasar las pruebas en la UVA, Hunter afirma que “será mucho más fácil hacer la validación ante el Ministerio de Salud respecto a la normativa asociada a los requerimientos mínimos que necesita un ventilador, para ser utilizado en el sistema de salud”.

“Una persona con covid-19 necesita por lo menos 10 días de respiración mecánica constante, nosotros tenemos que garantizar que pueda cumplir esas especificaciones para que no falle durante su funcionamiento”, explica el ingeniero Leiva, quien luego complementa que trabajar en este tipo de innovación “es una mejora continua, lo más probable es que debamos hacer cambios de materiales para darle una mejor resistencia mecánica y robustez al sistema, que garantice su funcionamiento continuo. Ante la contingencia, esperamos que los tiempos sean reducidos, pero sabemos que no podemos instalar un ventilador sin pruebas, nuestra idea es salvar vidas y no empeorar la situación”.

Apoyo de empresas locales

Otro tema es el financiamiento, tras pasar la etapa de prototipos. Si bien muchas ideas se ven afectadas por la falta de inversión, el vicerrector explica que ya están en contacto con empresarios locales, entre ellos la Multigremial de la región, para realizar la confección con materiales y espacios predeterminados.

Luciano Rivas, presidente de la multigremial, señaló a un medio local que “como sector privado estamos comprometidos en ayudar, ya sea desde el punto de vista económico o las capacidades que pudieran haber en los mismos gremios”.

Ante el apoyo del sector económico para el desarrollo del ventilador mecánico, el vicerrector señala que “vamos a requerir de la industria regional este tipo de dispositivos de bajo costo para poder llegar a la mayoría de los hospitales y la red de asistencia pública para sobrellevar la emergencia que estamos viviendo”.

En medio de las complejidades que implica trabajar soluciones desde regiones, desde la universidad esperan ayudar en frenar la curva, que hasta el viernes tenía a 706 enfermos y 17 fallecidos en La Araucanía: “Somos una institución pública que nos debemos a nuestra comunidad, en este momento la región tiene los índices de pobreza más altos del país y, por otro lado, estamos insertos en las cifras negras del covid-19. El poder aportar con nuestro conocimiento y expertise para desarrollar e ir en ayuda del sistema sanitario regional es nuestro deber”.

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