Chiloé Familia exige las «máximas penas» por crimen de isleño

Hoy comienza el juicio oral contra los tres acusados de violar, quemar y asesinar a un lemuyano. La Fiscalía invocó 15 años de cárcel para todos por el ultraje y cadena perpetua calificada por el homicidio calificado.Llegó la hora clave. En lo que constituye uno de los crímenes más aberrantes y despiadados desde que se encuntra vigente la Reforma Procesal Penal en la zona -próxima a cumplir 15 años-, tres sujetos enfrentan a la justicia. Arriesgan las máximas penas por el ultraje y asesinato de un «amigo» en Puqueldón. Unas sanciones que exige la familia de la víctima.

Hoy comienza en el Tribunal Oral en lo Penal de Castro el juicio contra los acusados de iniciales J.N.L. (40), M.L.E. (49) y L.V.C. (44), que enfrentan cargos por violación y homicidio calificado -con las circunstancias de la alevosía y el ensañamiento-, contra Javier Enrique Nahuelneri Ojeda (51).

El vecino fue atacado entre el 29 y 30 de enero pasado al interior de su domicilio. Fue atado con una sábana desde el cuello y con alambres en sus manos. También fue agredido sexualmente y hasta le introdujeron una botella en el ano. Incluso, le prendieron fuego en la zona genital. Resultó con el 6% de su cuerpo quemado y tras 13 días de agonía falleció en la Ex Posta Central de Santiago.

Por estos hechos, el Ministerio Público invocó contra los tres encartados en su calidad de autores, las penas de 15 años de presidio por la violación y cadena perpetua calificada por el homicidio. Una pretensión que desde el primer minuto sostuvo el núcleo cercano del occiso. No quieren margen de dudas. Insisten en que la justicia debe ser implacable.

Experiencia

Así lo graficó Manuel Nahuelneri, hermano de la víctima, quien día a día vive con el peso de ser él quien encontró moribundo a su pariente. Una imagen que nunca se desvanecerá.

El isleño recalcó que con el inicio de la audiencia «esperamos que se empiece a aclarar todo». Pide el «máximo rigor, las penas máximas, como lo hemos dicho desde el comienzo del caso».

Es más, la fuente no duda en señalar que «casi quedo medio loco con lo que sucedió, tras encontrarme con él». Halló a Javier en su vivienda y recordó estos dramáticos momentos.

«Mi casa está como a unos 20 metros de la suya, así que siempre lo pasaba a ver… Cuando lo encontré traté de tener la calma e ir a Carabineros para hacer la denuncia. Le saqué una foto para que los carabineros me crean, ya que lo veían muchas veces tomando», detalló.

Con respecto al encuentro con su hermano, el lemuyano reconoció que «me habló una vez, le pregunté quién le hizo eso, ya que no iba a dejar esto así». El afectado le entregó un nombre, antecedente que será vital en el juicio.

Ahondando en este hallazgo, el poblador enfatizó que encontró a su ser querido «amarrado con alambre en sus manos, envuelto con una sábana en su cuello y la mitad de la sábana le cubría las piernas… estaba desnudo completo para abajo. Al destaparlo veo que está todo quemado, todos sus genitales».

El chilote será testigo en la sesión judicial y no maneja otro objetivo: «Los que hicieron todo este daño no deben salir nunca (de la cárcel)».

El Centro de Apoyo a Víctimas está realizando un acompañamiento jurídico a este vecino. Sin existir querella de por medio, así enfrentan el procedimiento penal, como lo destacó Álex Contreras, quien es coordinador de esta institución ligada a la Subsecretaría de Prevención del Delito del Ministerio del Interior.

El abogado recalcó que espera que los acusados «sean condenados por los dos delitos y se aplique la máxima pena solicitada por el Ministerio Público». Y el fiscal Luis Barría ha sido claro que los cargos como autores, según el análisis exhaustivo de la dinámica del ataque, recaen en los tres encartados.

«La evidencia pretende contextualizar esta forma de actuar y así buscar una condena», indicó el jurista al momento de fijar los antecedentes que empleará para acreditar esta postura.

En total son 65 medios de prueba los que tiene a disposición el persecutor para una audiencia, «que esperamos se extienda -a lo menos- por dos días», explicó.

Las defensas

Cuatro serán los abogados que representarán a los acusados ante la sala presidida por la magistrada Angélica Monsalve. El menor de los imputados será representado por Mauricio Díaz, quien ya había adelantado que su cliente «no reconoce participación en los hechos»; Rodrigo Zamorano será el defensor del mayor de los encartados, mientras que el restante será asesorado por los juristas particulares Renzo Salinas y Richard Muñoz.

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